¿Qué es Aikido por la Paz?

Aikido por la paz es una asociación humanitaria de carácter pacifista e independiente de toda corriente política, ideológica o religiosa (ONG).

Tiene su sede principal en Palma de Mallorca y surge en sus inicios de las palabras de O-Sensei: que el Aikido debe ser un medio para reunir a los seres humanos y formar una gran familia. En un principio se constituye de practicantes de aikido, a los que poco a poco se van sumando personas de todo ámbito social, con la buena voluntad de colaborar de manera desinteresada con los sectores mas desprotegidos de la sociedad en el mundo, colaborando en proyectos de ayuda sanitario-alimentarios, educativos y escolares en los lugares más necesitados.

Esta ONG es una asociación sin animo de lucro, totalmente altruista y que mantiene un criterio de gasto cero (sus integrantes no reciben salario alguno, y los desplazamientos que se realizan para supervisión o visita de los proyectos son costeados por las propias personas que realizan dichos desplazamientos). Todas las ayudas se realizan en nombre del Aikido, nunca en nombre de personas físicas, dojos o maestros determinados.

Los fondos de la asociación proceden de cuotas y donativos de sus socios y colaboradores. También se organizan clases, jornadas, seminarios y cursos de Aikido solidarios.

Cuando en la primavera del 2008 algunos de nosotros fuimos a un curso en Palma de Mallorca y oímos a Xisco Alberti, responsable de la ONG en Palma, comentar qué era y cómo funcionaba la asociación, desde el principio creímos que era una idea fantástica y decidimos echar una mano. Más tarde, en otro curso que organizamos nosotros y al que también asistió Xisco, Ana María Flichy pudo escuchar lo que era la asociación "Aikido por la Paz", y decide comenzar de forma activa su participación en los proyectos de la ONG, animándonos a nosotros a interesarnos con más profundidad en la forma de colaborar con ella.

Es entonces cuando Xisco nos propone "abrir" una delegación de "Aikido por la Paz" a través de nuestra asociación de Aikido, con Ana Maria como delegada, aquí en Cartagena.

Así es como nació esta iniciativa, y con la inestimable ayuda de Xisco arrancamos lo que pretende ser nuestra pequeña aportación a este proyecto, un proyecto grandísimo por su nobleza, que pretende ayudar en la medida que podamos a aquellas personas que más lo necesitan y colaborar en la mejora de las condiciones de vida en este mundo de todos en aquellos lugares mas desfavorecidos.

De esta manera ponemos nuestro pequeño grano de arena en lo que esperamos que, poquito a poco, se convierta en una montaña, y algún día podamos, entre todos, realizar los deseos de O-Sensei, "reconciliar al mundo y unir a los seres humanos en una gran familia".

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